03.08.2013 10:24
Mabel Sarmiento Garmendia | ÚN.- Ayer, un grupo de empleados (enfermeras, médicos y personal técnico) y representantes de los consejos comunales de la zona, protestaron dentro y fuera del hospital J. G. Hernández de Los Magallanes (Car) por la escasez de de insumos médicos y material administrativo.
Esta situación, según Maury Ugas, directiva del Sindicato de Profesionales y Técnicos de la salud, está obligando a decretar un cierre técnico. "Únicamente se están atendiendo las emergencias. Los servicios están colapsados. No solo es la situación por el retraso en la firma de la contratación colectiva, sino que además exigimos presupuesto justo para el funcionamiento de los 14 centros asistenciales del área metropolitana. No puede ser que hoy (este jueves) no haya dieta para los pacientes".
Pero para dejar constancia de sus denuncias hicieron pasar a la prensa al área de la cocina, al departamento de control de suministros, al laboratorio, a la farmacia, a rayos X, a la sala de rehabilitación, a la morgue y a la emergencia. Durante el recorrido el personal de la Milicia quiso interrumpir violentamente el trabajo de los reporteros. No obstante pudieron demostrar el deterioro de algunos espacios y el estado de desabastecimiento de la cocina. Los enormes calderos estaban vacíos y la despensa no tenía alimentos, pero sí basura de roedores.
Jainer González, fisioterapeuta y vocero del consejo de trabajadores revolucionarios, completó este rosario de quejas con la crisis de este servicio el cual no tiene aire acondicionado ni agua caliente para las terapias. Al día, dijo, por allí pasan hasta 50 pacientes.
El área de esterilización tiene varios equipos dañados al igual que la sala de rehabilitación, donde no han instalado los aires y el baño no sirve. Además el techo se está filtrando. La morgue está prácticamente clausurada y los pisos cinco y siete siguen en remodelación desde hace siete años. Los trabajadores dicen que la emergencia está a punto de hundirse debido a una grieta de tres centímetros ubicada en toda la entrada y que la situación es tan grave que no hay alcohol, falta papel para los récipes y cloro para desinfectar.
A eso de las 10 de la mañana, el personal tomó sus pancartas, pitos y cacerolas y salieron a la calle principal de Los Magallanes. Cerraron el paso vehicular para exigir la presencia de las autoridades. Los voceros de los sindicatos dijeron que esperan respuestas pronto. De lo contrario empezarán paros escalonados la semana entrante.