Trabajador durante su jornada laboral
Ha sido difícil lograr acuerdos para adaptar la Ley del Trabajo a los parámetros de los contratos colectivos, señalar
ANA DÍAZ
27 DE JULIO 2013 - 12:01 AM
Las empresas básicas de la Corporación Venezolana de Guayana están en mora con la Ley Orgánica del Trabajo y su reglamento, referido a la jornada laboral, a más de un mes de vencida la prórroga para cumplirla, informaron dirigentes sindicales.
El presidente del sindicato de Alcasa, Henry Arias, dijo que a diferencia del sector privado, la representación de los trabajadores y las directivas de las empresas básicas no han concretado acuerdos para adaptar los nuevos horarios a las cláusulas de los contratos colectivos.
El 13 de junio venció la prórroga para implantar la disposición de la ley, vigente desde el 7 de mayo de 2012 y que originalmente dio un plazo de un año para acordar los horarios con los representantes de los trabajadores. Para esa fecha, 89% de las empresas estatales y privadas había cumplido el requisito legal.
Arias señaló que el Ministerio del Trabajo tampoco ha visitado las industrias de la CVG para constatar la adopción de los horarios. “El tratamiento es muy diferente en el sector privado, al que exigen estricto cumplimiento de la ley, y de no ser así aplican sanciones”, destacó.
José Luis Alcocer, dirigente de la Siderúrgica del Orinoco, afirmó que “en Sidor, la gerencia ha dado largas al asunto y tiene los horarios rotativos sin cambios, lo que genera un nuevo pasivo”.
Excepto Alcasa, con una jornada semanal de 42 horas, las convenciones de las empresas de Guayana establecen 40 horas semanales y turnos, por tratarse de operaciones de producción continua, además del pago adicional de los días no laborables y feriados trabajados con incidencia en los otros conceptos económicos como vacaciones y utilidades.
La ley indica para el trabajo continuo un máximo de 42 horas semanales con pago de salario y sin incidencia en el bono vacacional, pero también dice que los acuerdos de los contratos colectivos prevalecen.
Arias y Alcocer recordaron que la legislación es un punto más de los incumplimientos del Gobierno con los trabajadores de empresas casi paralizadas por la falta de inversión y la ineficiencia gerencial.
En las otras empresas públicas las negociaciones de la jornada laboral tampoco fueron en el plazo original de la ley. Orlando Chirinos, presidente de la Asociación Nacional de Trabajadores del Cemento, dijo que en el sector el acuerdo fue traumático y se logró durante la prórroga, pues en el año de plazo de la ley la patronal dio largas al asunto.
“La situación fue parecida en otras empresas nacionalizadas”, afirmó Chirinos, con problemas para acordar el pago y el disfrute de los dos días libres continuos por fin de semana laborado.