“Ese es un contrato amañado, aprueban cláusulas y los trabajadores desconocemos lo que allí se dice. El secretario general de Sutra-alúmina (Joel Alcalá) vendió las convenciones colectivas al patrono”, dijo Diego Alcalá, delegado de prevención de CVG Bauxilum.
Considera imprescindible dejar la política a un lado para luchar en pro de los beneficios laborales.
Alcalá criticó también que la empresa no tome en cuenta la seguridad y la salud laboral, por lo que los empleados están expuestos a las malas condiciones de la planta.
“Esta es una de las empresas que ha recibido más dinero y no nos explicamos cómo no tiene insumos, implementos de seguridad ni materia prima”, concluyó.