Martes, 30 de Julio de 2013 |
El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Fábrica Tubos Sin Costura (Sintraeftubos), Javier Campos, está convencido de que el Gobierno está desinteresado en desarrollar el proyecto para aumentar la producción de tubos sin costura en el país. Decepcionado, piensa que la revolución que conoció del presidente Hugo Chávez queda muy poca o ya no queda nada. “Esta planta está parada en el tiempo y en el espacio”, sentencia. El presidente de la estatal, el viceministro de Industrias Intermedias, Yuri Pimentel, jamás ha ido a la fábrica, o nunca lo han visto, y tampoco hay interés del Ministerio de Industrias de culminar el proyecto. Tras casi ocho años de haber comenzado, sólo han avanzado en un 30 por ciento. Campos cuestionó que ahora que los trabajadores requieren de una figura con capacidad de decisión, el Ministerio haya creado el cargo de “líder de proyecto” que no tiene potestad para decidir sobre los aspectos más trascendentales de la construcción. En las instalaciones de Sidor, donde se construye la fábrica, los 53 trabajadores sólo se dedican a revisar las viejas maquinarias que en el pasado eran el futuro de la industria. “El burocratismo y la ineficiencia ha sido lo peor”, dice. Ahora sólo dependen del subsidio, para lo justo y necesario, que puede desembolsar el Viceministerio de Industrias Intermedias. En ese limbo legal, los trabajadores han perdido beneficios y la progresividad. El acta que firmaron en el 2012 para una mejor remuneración ahora es desconocida o se alega que no hay presupuesto. Campos aseguró que los trabajadores están preparando una jornada de protestas, esta vez, para el arranque definitivo de la planta. |